No te dije que sería fácil. Te dije que sería la Verdad.
Qué huevos tienes, Majestad. Una vez más, has demostrado por qué sigues ahí, poniendo a cada uno en su sitio:
Los que hemos vivido esto lo contaremos con orgullo a nuestros hijos. Hemos presenciado un hecho verdaderamente histórico. ¡Gracias!